Arroceros preparan la siembra mirando al cielo y esperando lluvia

Los ríos interiores, como el Miriñay y el Corrientes donde se asienta otra parte de la producción están con escaso caudal y eso está produciendo un proceso de salinisacion del agua.


Corrientes es la segunda provincia productora de arroz del país pero las lluvias este año no acompañaron y durante el otoño las represas, con las que se riega el 60% de la producción, no pudieron aprovisionarse de buenos caudales de agua. Los ríos interiores, como el Miriñay y el Corrientes donde se asienta otra parte de la producción están con escaso caudal y eso está produciendo un proceso de salinisacion del agua.

Mientras que las empresas que producen sobre las márgenes del Río Uruguay o Paraná, también con bajo caudal, se vieron obligados a adentrar sus equipos de bombeo y realizar inversiones para poder subir el agua a las zonas de riego con los costos que esto genera.

El panorama es difícil, sostuvo Filigoy presidente de la FEC y consultor del sector arrocero quién destacó que “esta situación esta condicionando la siembra, nosotros aspirábamos a repetir la cantidad de hectáreas sembradas de la campaña anterior”. Sin embargo, «en la actualidad nos encontramos haciendo las consultas a los mejores especialistas en meteorología del país con los que habitualmente trabajamos para poder tener precisiones ya que este es un cultivo que se siembra bajo agua, y la cantidad de hectáreas será en función del agua que pudiéramos tener disponible”, dijo Filigoy.

Además, comentó que el período de siembra va de septiembre a noviembre y que algunos lo hacen de manera temprana durante el primer mes para poder cosechar en enero y salir con mejores precios a los mercados internacionales. Y dijo: «todo esta condicionado hoy a las señales que dé el clima y a lo que nos digan los expertos en clima»

En la campaña 2019-2020, las 70 empresas arroceras distribuídas en territorio correntino sembraron 94.000 hectáreas con muy buenos rindes. Las expectativas eran buenas para esta compaña por las condiciones de los mercados y se aspira a repetir la cantidad de hectáreas sembradas pero todo dependerá de la llegada de buenas lluvias a la región y sobre todo a las altas cuencas que alimentan el río Paraná y Uruguay durante los próximos meses, cosa poco probable según los pronósticos, por lo menos hasta noviembre.

Fuente: Punto de Referencia